EL POEMA
El poema debería ser el brazo armado de los sueños, el relámpago de la letra cargada por la conciencia lúcida de la realidad contingente, el espacio de esa única realidad “yo-él-todos” que desacralice el vacuo esteticismo para enfrentarse a sí mismo como única y última posibilidad que dé sentido a su existencia.
El poema debería ser el portador del impulso luminoso hacia un futuro atanático, esa fuerza que desgarre las redes de la. opresión externa y de la autoconmiseración para construir un nuevo y vasto territorio en el que la urgencia sea la luz que oriente la vida hacia la consumación de su destino.
El poema no debe ser el refugio edificador de una realidad parapoética que sirva de trampolín para la huida desenfrenada, para la construcción de una torre ilimitada donde los pájaros del delirio se aposenten y la verdad y su belleza sean bultos arrojados a las profundidades oceánicas, esos “desaparecidos” que los espíritus libres jamás deberían permitir, a riesgo de convertirse en cómplices inexcusables de la perversión de la especie.
El poema no debería almacenar, en esas confusas alacenas que los siglos han acumulado para boato de la servidumbre, la vastedad del desdén irreconciliable y la soberbia corrupta, esos trágicos alardes de un narcisismo desolador al servicio del desamparo y de la soledad del laberinto, cuya única puerta de acceso se cierra automáticamente para siempre a quien trasgrede sus límites.
El poema será la decisiva palabra, por todos aprehendida, cuando designe ese aún desconocido espacio en que los sueños y la realidad de todos los días convivan en cada latido del corazón de la humanidad.
“Empresa Poética”, que con este número clausura un ciclo cuya puerta de acceso queda para siempre abierta, ha sido portavoz inefable de señales luminosas que avanzan, sin prisa y sin pausa, por la intrincada selva que conduce al poema. El tiempo, inexorable juez cuya sentencia es inapelable, dirá la última, decisiva palabra.
Simón Kargieman
De la revista EMPRESA POETICA Año 5 - Nª 9 – Julio Diciembre 1988