Es el canto que alegra corazones
corazones que alegra a los enfermos
Es mirar la vida de ilusiones
ilusiones que penetra en los niños
Es encontrar el amigo que buscamos
el amigo que ahora nos da paz
Es llenarse el alma de poeta
de poeta y clamar una victoria
Es dulzura igual que nuestra madre
nuestra madre que endulza las desdichas
Es correr tras un río nunca visto
nunca visto y embarcarse hasta su cauce
Es sentirse amada unos instantes
instantes que perduran todo el tiempo
Es llover de felicidad una tristeza
tristeza que conduce vida nueva
Es atrapar en nuestras manos lo anhelado
lo anhelado que al amar nos ha llegado
Es callar la amargura de los sueños
sueños que revelamos con sonrisa.
Es volver a nacer y vivir en paraíso
paraíso hermoso que alivia los dolores
Es volar como gaviota sin destino
siempre en busca de su alcatraz marino.
Damia Zambrano Mendoza, Manabí, Ecuador


